Aislación térmica: Ventajas de la madera.

Con los actuales problemas de contaminación ambiental que afectan a las ciudades de gran parte del Sur de Chile, se hace necesario buscar alternativas que nos permitan mejorar el desempeño térmico de nuestras viviendas, específicamente en lo que se refiere al aislamiento térmico. Es en este punto donde la madera y sus derivados toman gran ventaja debido a sus características físicas, dentro de las que se destaca su baja conductividad térmica y su alta porosidad, las cuales hacen que conduzca de una mala manera el calor, lo que va en beneficio de la aislación térmica de las construcciones.

A modo de ejemplo la madera posee una conductividad térmica de al menos 100 veces menor al hormigón y de casi 10000 menor a la que posee el acero, siendo por lejos el material de construcción de carácter estructural con mejor desempeño en este ámbito. Esto nos permite plantear que una vivienda que posea madera y sus derivados en sus distintos elementos constructivos, tendrá un mejor comportamiento térmico que edificaciones que hayan sido construidas en albañilería u hormigón armado, siendo de esta manera mucho más adecuadas para las condiciones climáticas de nuestro país.

Dentro de los elementos que podemos incorporar dentro de nuestras edificaciones, se encuentra la estructura soportante o tabiquería, diversos tipos de placas que pueden ser utilizados como revestimiento o componente estructural como es el caso de los terciados o las placas aglomeradas, así como también revestimientos interiores o exteriores basados en entablados o placas de celulosa. Actualmente también se ha innovado en membranas aislantes basadas en subproductos de la madera, como es el caso de la celulosa proyectada, sistema bajo el cual se lanza fibra de celulosa reciclada a alta presión sobre la estructura con el fin de generar una membrana aislante al interior de las edificaciones. Estas ventajas de la madera también se extienden a elementos específicos que son claves dentro de la envolvente térmica como es el caso de puertas y ventanas, los cuales se encuentran afectos generalmente a la existencia de puentes térmicos por los cuales se escapa el calor o bien ingresa el frío desde el exterior.

Estas ventajas a nivel térmico también se replican a un nivel acústico, ya que la porosidad que posee la madera absorbe las ondas sonoras, evitando de esta manera la reverberación al interior de los espacios, lo cual es de gran importancia para recintos tales como salas de clase, salas de reunión, auditorios o incluso teatros, ya que se mejora la inteligibilidad del sonido, al existir una menor proporción de ruidos y ecos.

Es importante que para que la madera logre su máximo rendimiento térmico se proteja debidamente de la humedad exterior, tal como lo indicamos en el capítulo anterior, ya sea mediante productos, técnicas constructivas o solo manteniendo una correcta ventilación dentro de la edificación. Esto nos permitirá mantener al interior de nuestras construcciones un ambiente sano, libre de humedad y con un confort térmico y acústico adecuado para nuestro habitar.