CATEGORÍAS PARA LA MADERA DE CONSTRUCCIÓN

Durante la construcción, la madera puede ser utilizada no solo como elemento estructural o revestimiento, sino también como elemento de soporte, de nivelación, de medición o incluso como moldaje para la ejecución de elementos en otra materialidad como es el caso del hormigón. Es por ello que se establecen tres categorías de uso durante la construcción, ya que no toda la madera utilizada en las actividades de construcción debe tener las mismas especificaciones y requerimientos, dependiendo por lo tanto del destino que tendrá esta:

  • Madera de uso definitivo: Es aquella que se incorpora a la edificación, ya sea tanto a nivel de estructura como terminaciones, teniendo como objetivo cumplir con la vida útil establecida para el edificio, quedando de esta manera incorporada definitivamente en la vivienda. Esta corresponde aproximadamente al 77% del volumen de madera utilizado en viviendas de construcción tradicional según CORMA.
  • Madera de uso transitorio: Tiene como utilidad apoyar estructuralmente a la construcción del edificio, sin quedar incorporada a la estructura definitiva al finalizar la actividad de construcción, como es el caso de la madera utilizada para la elaboración de los moldajes de hormigón. Esta corresponde aproximadamente al 20% del volumen de madera utilizado en viviendas de construcción tradicional según CORMA.
  • Madera de uso auxiliar: Es toda aquella madera que cumple funciones de apoyo al proceso constructivo. En esta categoría se puede encontrar todas aquellas piezas de madera utilizadas para instalación de faenas, niveletas, reglas y riostras de montaje. Esta corresponde aproximadamente al 3% del volumen de madera utilizado en viviendas de construcción tradicional según CORMA.

En el caso de la madera comercial, al provenir directamente de un árbol en su gran proporción pino radiata, hace que cada elemento de madera cuente con características singulares que se encuentran relacionadas con las características individuales del árbol de origen. Ante esta situación se hace necesario clasificar la madera de acuerdo a sus características estructurales, esto quiere decir que los elementos de madera se agrupan de acuerdo al uso o aplicación previstas para ellas. Por ejemplo en el caso de elementos estructurales, se debe garantizar ciertas propiedades mecánicas admisibles, por lo cual las normas de clasificación deben limitar la presencia de características con efectos reductores sobre dichas propiedades.

En el caso del pino radiata se ha podido comprobar que la mayor característica de crecimiento que afecta las propiedades mecánicas de las piezas de madera, corresponde a la presencia de nudosidades, quedando en un segundo plano los efectos generados por la incorporación de la médula, inclinación de la fibra u otros. Es por ello que actualmente existen dos métodos normalizados bajo el cual es posible categorizar la madera:

  • Clasificación estructural visual: busca establecer la proporción de área nudosa (RAN) presente al interior de un elemento de madera, la cual provoca desmedro o incluso puede llegar a anular las propiedades mecánicas de la madera. Se evalúa el tamaño, ubicación y frecuencia de los nudos.
  • Clasificación estructural mecánica: busca medir el módulo de elasticidad de las piezas por medio de métodos mecanizados y automatizados, a través de los cuales se busca deformar cada elemento para así determinar su resistencia.