¿Cómo y por qué proteger la madera?

Si bien la madera posee una serie de propiedades mecánicas, térmicas y acústicas, es necesario que este material para una máxima durabilidad, sea protegido de las agresiones generadas por el ambiente, como es el caso de la lluvia, el viento o la radiación solar, las cuales provocan una serie de inconvenientes en la resistencia y apariencia de la madera.

1-Radiación Solar: Genera decoloración debido a que el sol degrada la lignina presente en la madera, provocando que esta tome un tono grisáceo y agrietado. Con el paso del tiempo estas
grietas permiten el ingreso de humedad y con ello la pudrición de las piezas.
2-Humedad: Ya sea por lluvia o la humedad del aire, este elemento genera daños considerables en la madera, ya que favorecen la proliferación de insectos u hongos que terminan dañando la
madera (debido a que se alimentan de esta), provocando la pudrición de esta. A su vez debido a que la madera es un material orgánico que se compone de células vegetales, la humedad provoca
que estas se hinche o contraigan ante una mayor o menor cantidad de agua, conllevando a deformaciones en las piezas.

Para ello es necesario proteger la madera mediante la aplicación de algunos productos o a través de soluciones constructivas que permiten otorgarle una mayor resistencia ante los factores ambientales:

  1. Ventilación: Una adecuada circulación de aire entre los elementos de madera que componen la estructura, permite que esta se mantenga seca y no proliferen agentes biológicos que deterioren los elementos.
  2. Impregnación: Consiste en la saturación de las fibras de la madera mediante una mezcla química aplicada al vacío, principalmente Cromo, Cobre y Arsénico, que la protege de la acción de organismos destructores. Se usa principalmente para maderas expuestas a la intemperie, al agua o enterradas en el suelo, otorgándoles un acabado verdoso permanente, pudiendo aplicarse otro tipo de acabado si es necesario.
  3. Pinturas: En esta categoría se encuentran barnices, lacas, tintes, etc, las cuales debido a sus caracterices insecticidas, fungicidas e hidrófugas, permiten proteger a la madera de insectos, hongos y humedad respectivamente, existiendo incluso algunos productos que poseen filtros UV para evitar al decoloración de los elementos. Pueden ser de origen químico, mineral como vegetal, ebiendo permitir la “respiración” del material para que de esta manera expulse el agua que se haya absorbido y no deteriore la pintura.
  4. Plastificantes: Corresponde a productos utilizados para la protección de pisos de madera, como es el caso del vitrificado, el cual genera una capa de mayor espesor que permite darle a la madera una mayor resistencia al desgaste diario pro el transito continuo.
  5. Shou-Sugi-Ban: Técnica japonesa utilizada para los entablados de madera, mediante la cual se queman de forma controlada las tablas, generando una capa carbonizada de 3 a 4mm la cual después de ser lijada y pulida, permite proteger a la madera tanto de la intemperie como de agentes biológicos, otorgándole además un acabado de gran valor estético, que no implica el uso de químicos. Sin embargo, es necesario tener en consideración las recomendaciones del fabricante a la hora de aplicar estos productos para así lograr un resultado óptimo, sobre todo lo referido a tiempos de secados, manos necesarias, forma de aplicación, modos de dilución, etc.