¿Cuáles son las ventajas de utilizar muros ventilados en nuestras construcciones de madera?

Los muros ventilados corresponden a un sistema constructivo que permite un confort térmico y acústico de nuestras edificaciones, basado en la elaboración de distintas capas que permiten aislar la humedad, las bajas temperaturas como la radiación solar directa del interior de nuestras viviendas. Para realizar esto se debe construir una capa exterior, paralela a la fachada, que permita genera una cámara de aire intermedia en donde se produce una corriente por convección, que genera una ventilación contra la humedad,  así como también un colchón térmico-acústico para el confort interior de los edificios.

Este sistema se compone de un cerramiento interior (1) que aísla térmica y acústicamente el interior de las construcciones, un sistema de soporte (2) que permite separar el revestimiento exterior del cerramiento interior, generando así una cámara de aire (3) que tiene como objetivo optimizar el flujo de aire. Considera además un revestimiento exterior (4) que debe ser resistente tanto a la humedad como a la radiación solar, permitiendo las contracciones o dilataciones generadas por el ambiente en el material. Este sistema debe incorporar escotillas (5) que funcionan como entradas y salidas de aire, para que se genere la ventilación del sistema, debiendo estar protegidas del ingreso de vectores.

Este tipo de soluciones no se restringe solamente al uso habitacional, pudiendo ser utilizados en cualquier tipo de edificio en el que se quiera mantener un confort térmico y acústico adecuado al interior de este. Soluciones de este tipo además, van en beneficio de la resistencia de los propios materiales, como es el caso de la madera, ya que la corriente de aire generada al interior del sistema, permite mantener seca y protegida las piezas de madera que estructuran el sistema de la condensación generada por las variaciones térmicas en el exterior. Se debe tener en consideración que para que el sistema funcione de forma óptima, se requiere que este cuente con todos los elementos necesarios para una buena evacuación del agua lluvia, como es el caso de cortagoteras o forros de hojalatería.

Fuente: Vásquez C. y Prieto A. (2002), La fachada Ventilada, Revista ARQ, N°84, Pp 102-105.