¿Cuándo utilizar madera seca o madera verde?

En primer lugar es necesario establecer a qué corresponde cada tipo de material: En el caso de la madera seca, esta aplica para todas aquellas piezas que han sido secadas, ya sea mediante procesos al aire o al horno, logrando con ello un porcentaje de humedad inferior al 20%. En el caso de la madera verde, esta hace referencia a aquellas piezas que han sido recientemente cortadas, contando con porcentajes de humedad que van desde el 30%, (punto de saturación de la pared celular), hasta el porcentaje de humedad de un árbol vivo que ronda entre el 70% y 150%.

En relación a los procesos de secado anteriormente mencionados, la diferencia consiste en que el procedimiento de secado al aire se realiza de manera natural aprovechando las condiciones atmosféricas de las estaciones cálidas. Al no ser una situación controlada durante gran parte del año, produce que los elementos sean más flexibles pero no cuentan con la estabilidad dimensional necesaria para elementos estructurales. Otro problema es que no se produce un secado parejo de la madera. En el caso de la madera secada al horno, el proceso se realiza mediante corrientes de aire caliente, haciendo que el procedimiento se realice mucho más rápido, generando un producto que posee una mayor durabilidad. De esta forma se asegura una estabilidad dimensional de las piezas.

Es necesario recordar que para evitar daños o pérdidas por las contracciones o deformaciones generadas por las variaciones de humedad, es necesario que la madera se seque previo a su instalación, con un grado de humedad similar al que posee el lugar o espacio donde será instalada. Esto genera que la humedad de la madera, una vez que se equilibre con la humedad ambiente, no produzca mayores deformaciones en las piezas, logrando una mayor estabilidad dimensional de los elementos de madera.

Con respecto a los usos de cada una de estas tipologías de madera de acuerdo a su humedad, se recomienda que en el caso de la madera verde, esta se utilice para aquellas construcciones de carácter transitorio, como es el caso de instalaciones de faenas, moldajes, andamios, alzaprimas, etc.  En el caso de la madera seca, al poseer una mayor estabilidad dimensional, permite que sea utilizada en elementos estructurales como es el caso de vigas, pilares y tabiquerías, ya que al reducirse su porcentaje de humedad, se aumenta la resistencia de los elementos de madera, tanto a la flexión como a la compresión.

Otro punto a considerar con respecto a la humedad de la madera, corresponde al resultado estético que se busca en elementos como revestimientos o mobiliario: La madera verde, al estar en contacto con tableros, les transfiere humedad de manera directa, produciendo manchas y deformaciones, llegando al punto de generar un deterioro mayor como la pudrición de  estos. Así también se debe tener en consideración la diferencia de peso existente entre la madera verde y la madera seca, donde prácticamente se duplica el peso debido a la humedad interna, siendo importante considerarlo a la hora de trabajar con maderas verdes, ya sea durante su instalación o su transporte, especialmente en piezas de gran escuadría.