¿Para qué sirve la impregnación en la madera?

Una de las principales innovaciones en torno a la construcción en madera ha sido el proceso de impregnación, un método químico que permite darle una mayor durabilidad a la madera, sobre todo a aquellas piezas y elementos que se encuentran en contacto directo con la humedad, protegiéndola de agentes biológicos que comúnmente atacan a la madera, como es el caso de hongos e insectos.

El proceso de impregnación se comenzó a utilizar en EEUU durante la década del 30, y consiste en la saturación de las fibras de la madera con sales de arsénico, cobre y cromo (CCA o arseniato de cobre cromatado) al vacío y alta presión, lo que permite que los elementos de madera puedan aumentar su durabilidad en un 400%, sobre todo aquellas especies de coníferas como es el caso del pino radiata y el pino insigne, las cuales al exterior y sin sistemas de preservación poseen una durabilidad bastante baja, en donde se pueden observar procesos de degradación al cabo de un 3 a 5 años.

Este proceso comienza con la introducción de la madera dentro de una cámara, donde mediante un proceso de vaciamiento, se extrae toda la humedad residual de la madera, generando una depresión permitiendo incorporar el líquido preservante que será absorbido por ésta.  Posteriormente se somete a la cámara a una alta presión por varios minutos, permitiendo el ingreso de los componentes químicos en profundidad. Finalmente la madera se somete a un nuevo proceso de vaciamiento para fijar los componentes químicos en las fibras, terminado con la despresurización de la cámara al nivel atmosférico, pudiendo seguir con su proceso de elaboración.

La madera impregnada es totalmente recomendable para todos aquellos elementos constructivos que posean contacto directo o indirecto con la humedad y el suelo, como es el caso de soleras, estructuras de piso, estructuras de cubierta, cercos, decks, muelles, elementos de jardinería o revestimientos exteriores. Dependiendo de su uso será la cantidad de preservante que se deberá aplicar a la madera, esto quiere decir que para elementos que se encuentran en contacto directo con el agua, como es el caso de pilares de muelles, la concentración de sales deberá ser mucho más alta que para aquellas maderas utilizadas en la construcción tradicional.

A pesar de que la madera adquiere una tonalidad verdosa producto de las sales de cobre que han saturado sus fibras, este sistema de preservación permite la aplicación de distintos tipos de acabados como es el caso de tintes, lacas, látex, óleos y esmaltes, los cuales pueden ser aplicados mediante cualquier tipo de método.