Principales propiedades de la madera (Parte 1)

La madera independiente de la especie de la cual provenga, cuenta con una serie de propiedades básicas, siendo considerada un material biológico, anisotropico e higroscópico.

  • Biológico: La madera se encuentra compuesta principalmente por moléculas de celulosa y lignina, lo que la hace vulnerable al ataque de hongos e insectos taladradores, como es el caso de las termitas. Esto lleva a que sea necesario tener presente una serie de consideraciones de orden técnico, como es el caso de sistemas de protección que permitan garantizar su durabilidad en el tiempo.

 

  • Anisotropico: Esto quiere decir que la madera posee un comportamiento diferenciado a nivel físico como mecánico, dependiendo de cómo haya sido aserreada, ya sea en la dirección longitudinal de sus fibras y anillos de crecimiento o de una manera transversal a estos. En el caso de la resistencia a los esfuerzos, la madera posee una dureza de 20 a 200 veces mayor si se trabaja en el sentido del eje del árbol versus piezas aserreadas en sentido transversal.

 

  • Higroscópico: la madera tiene la capacidad de captar y ceder humedad en su entorno, proceso que se ve influenciado por la temperatura y humedad relativa del ambiente. Esta propiedad determina y provoca cambios dimensionales y deformaciones en la madera.

Así también existen algunas otras propiedades de la madera de carácter físico, como es el caso del contenido de humedad, los procesos de contracción y expansión que sufre, así como también sus propiedades eléctricas, térmicas y acústicas:

  • Contenido de humedad: La estructura celular de la madera almacena una importante cantidad de humedad, las cual se encuentra como agua ligada en las paredes celulares, y también como agua libre, en el interior de las cavidades celulares. El porcentaje de humedad corresponde a la relación entre la masa de agua contenida en una pieza de madera versus la masa de la pieza totalmente seca, esto quiere decir que si un trozo de madera cuenta con un 15% de humedad, significa que existen 15 kgs de agua por cada 100kgs de madera.

El contenido de humedad es variable, y dependerá de la humedad y la temperatura predominante en el lugar donde se utiliza, alcanzando incluso porcentajes mayores al 100% en el caso de la madera verde.

Una vez que el intercambio de humedad entre la madera y su entorno cesa, entonces se habla de que la madera ha alcanzado un punto de humedad de equilibrio. Una vez alcanzado este punto las variaciones de humedad de la madera con respecto a su entorno, siguen llevándose a cabo pero en valores menores. En el momento que el agua libre ha sido entregada al ambiente y solo permanece en las paredes celulares, se produce el punto de saturación de la fibra o PSF, el cual por lo general está bajo el 30%. Sobre este punto porcentual la madera cuenta con las dimensiones de la madera verde, y por ende bajo este punto de saturación se puede hablar de madera seca, sin embargo para construir y específicamente para fines estructurales, el contenido de humedad debe ser inferior al 15%.