Ventajas ambientales de la construcción en madera.

Temáticas como el cambio climático, la sustentabilidad o la huella de carbono desde hace un tiempo se han instalado en el debate, lo que ha generado que actualmente este tipo de variables y problemáticas sean incorporados también en la construcción. Es acá donde la edificación en madera toma una importante ventaja, al corresponder a un material de características renovables que además, ayuda a la reducción de emisiones de CO2 en el ambiente, convirtiéndola en una de las alternativas con las huellas de carbono más bajas a la hora de construir.

Esta contribución ambiental se produce por la existencia misma de los bosques, ya que los arboles durante su vida, absorben grandes cantidades de dióxido de carbono a través del proceso de fotosíntesis, el cual queda fijo en las paredes celulares, representando casi la mitad del peso seco de un árbol. Esta absorción de CO2 es mayor en los ejemplares que se encuentran en proceso de crecimiento que en los arboles maduros.

Con respecto a la sustentabilidad de la producción maderera, la Corporación Chilena de la Madera (CORMA), establece que el 70% de las plantaciones forestales existentes en Chile cuentan con un sello que acredita el manejo sustentable de los bosques, lo que asegura que la tasa de plantación siempre supere la cantidad de árboles explotados durante la cosecha. Esto se produce en el marco de la aplicación de la norma ISO 14000, que promueve mejores prácticas medioambientales en nuestro país.

Dentro de los principales principios del manejo sustentable de los bosques que deben ser certificados son su impacto ambiental (esto quiere decir que se debe mantener o restaurar el ecosistema y su biodiversidad), el monitoreo y evaluación de las plantaciones, el mantenimiento de la biodiversidad y de bosques con un alto valor de conservación, el cumplimiento de leyes y acuerdos, la mantención del bienestar social y económico de la población que se encuentra próxima a estos cultivos, el respeto a los derechos de los pueblos indígenas, el mantenimiento de la productividad, así como también la mejora de los beneficios económicos, sociales y ambientales del bosque.

Así también es necesario mencionar que la extracción y manufactura de la madera, consume menos energía que la elaboración de otros materiales ocupados en la construcción, obteniéndose la mayor parte de ella desde fuentes renovables, ya que a diferencia por ejemplo del hormigón, el vidrio o el acero, la madera no requiere de altísimas temperaturas para su elaboración así como tampoco de la utilización de grandes cantidades de combustibles fósiles en su proceso, lo que influye directamente en su aporte de CO2 al medioambiente. A esto debemos agregar que la optimización de los procesos de la industria forestal ha permitido una reducción sustancial de los residuos sólidos generados durante su producción, produciéndose por lo tanto el aprovechamiento de prácticamente la totalidad de la materia prima mediante su utilización en paneles, fibras y combustibles.